Nombre
Civil: Bernardo Garrido Vicente
Nombre
religioso: Juan de la Cruz
Padres:
Gregorio Garrido e Hipólita Vicente
Nacido
en Ezquerra (Burgos) 23-07-1897
Bautizado
en Ezquerra (Burgos) 30-07-1897
Confirmado
en Belorado (Burgos) 18-06-1899
BIOGRAFÍA
Hijo
de los consortes: Sr.Gregorio Garrido y Sra. Hipolita Vicente.
Nace
en Ezquerra, del partido de Belorado (Burgos), el 23 de
Julio de 1897.
Sus
padres de oficio labradores, más bien humildes, pocas
tierras y algunos animales. Esa era la hacienda de los Garrido,
un vecino más del pueblecito de Ezquerra.
Y
como era la costumbre en Castilla, el niño sería
bautizado por Don Armando, a los pocos días de nacer;
con el bonito nombre de Bernardo, el Dr.Melifluo y vocero
incansable de la devoción a María.
Tenía
14 años de edad cuando ingresó en el Juniorato
de Canet de Mar (Barcelona).
Su
aspecto, muy delgado y alto para la edad que tenía,
a primera vista causaba buena impresión. Su risa
franca, fácil y ruidosa era indicativo de un corazón
libre y abierto y le atrajo pronto la simpatía de
sus cohermanos, que buscaban su compañía.
Sin malicia y un tanto ingenuo, se encontraba a gusto con
todo el mundo.
Sus
notas semanales testimonian regularmente unos esfuerzos
sostenidos y que, llenándole de alegría, le
animaban a perfeccionar día a día su formación
intelectual, sin peder ni un ápice de su sencillez
y de su modestia.
Sin
transición posibe, Bernardo, durante cerca de 10
meses qeu se le hacían muy largos, oirá rezar
en francés. Muy poco impacto dejaba en su alma.De
esto, muchas veces hemos comentado e inclusive reído.Anoto
en caso: En las letanías del Fundador se tenía
que decir Bienheureux Pére de Montfort. Y nosotros
entendíamos:"Vino Pedro de Montfort; y en el
Ave María, en "el Señor esta contigo..."entendiamos
así:"la Srta.Verbo está contigo..."
Y no digamos en los recreos, que era preciso hablar en "galo".
Mas
no veáis que deprisa se chapurreaba en francés.Mutuamente
nos corregíamos.
Aprovechaba
en los rezos de la capilla, que no entendía, para
rezar las oraciones que aprendió de los labios de
su madre y también las que le enseñaría
don Armando, el Sr. Cura, que tan buen recuerdo conservaba
de él.¡EL bueno de don Armando..!
No
era poco mérito el asistir cada tarde a la charla
que solía dar el Hno. Director en francés...Decidme
de los que de cinco palabras cogieran una. Pero así
eran aquellos tiempos,y ¡qué religiosos tan
bien preparados salieron de un ambiente así!
Han
de saber que otra de las cosas que costaba mucho a la naturaleza
era la levantada cada mañana a las 4:30 horas, para
comenzar la oración a las 5;así que cuando
llegaba la cena, el que esto escribe había días
que habría escogido la cama antes que la mesa. Pero
aquí estamos a los 80 años.
Con
los años, al final del Juniorado de Bernardo, se
le dio otro rumbo. Separaron a los hispanos que no comprendían
bien el francés. En aula aparte se enseñaba
en hispano. Así fue cómo Bernardo reconocía
su progreso intelectual. Poco a poco se fue esclareciendo
este método y pronto iba a llegar en que el frances
sería relegado a simple asignatura secundaria. Fue
el año 1927 que imprimieron un devocionado para los
españoles.En él se hallaba cuanto se necesitaba
para el rezo;misa,vía crucis,oración de la
mañana y noche, etc.
De
Juniorado tuvo poco más de un año, ingresando
en el Noviciado dirigido por el Hno. Aloysius. Aquí
el Hno. Juan de la Cruz creció muy deprisa en la
vida espiritual, volviendose cada vez más dócil
a la gracia que le llevaba.
El
2 de febreo de 1914 pronunciaba con todo el fervor de su
alma los primeros votos.
Estuvo
seis meses en el Escolasticado. Las circustancias de la
Gran Guerra, que obligó a varios hermanos de Francia
a ir al frente, obligaba también a reemplazarlos
con Profesores muy jóvenes. Fue enviado al colegio
Valls (Tarragona), donde fue modelo de piedad, de estudio
y de regularidad, iniciandose con esfuerzo en su nuevo cargo
de Profesor con los niños pequeños, cuya clase
tenía alrededor de 60 alumnos. Al acabar el curso,
los padres de los niños estaban maravillados de como
habían aprendido a leer.
También
era sacristán, cosa que concordaba totalmente con
sus gustos y con su piedad. Su genuflexión al pasar
delante de tabernáculo digna y solemne, era toda
una predicación. La juventud del Hermano, junto a
su gran docilidad y a su jovialidad, se ganaron pronto el
corazón del Capellán, que le profesó
una viva simpatía.
Asimismo
se le encomendo el Servicio Meteorológico. Todos
los meses, sus registros exactos eran enviados a la Comisión
Provincial de Tarragona.Con el tiempo,su cultura llamaba
la atención por los conocimientos de meteorología
que había adquirido: fases de la luna, nombre de
las constelaciones, dirección complicada del viento,previsión
del tiempo...,sin contar los refranes relacionados con el
mismo tema.
Adquirió
también la costumbre de comtemplar la naturaleza,
de la que gozó hasta el fin de su vida. Encontró
en ella un medio còmodo de elevarse hacia Dios.En
las clases, sus explicaciones se inspiraron en esta admiración
de la naturaleza de un modo tan sencillo y natural que sus
alumnos nos quedaban encantados.
En
1945 un exalumno comentaba con un Hermano de San Gabriel
la hermosa tarde que hacía y la preciosa puesta de
sol mientras viajaban en el tren. Decía el exalumno
que durante la Guerra Civil usaba frecuentemente este medio
para orar y reflexionar, bien en las trincheras bien en
las estepas castellanas o en los jardines floridos de Andalucía,para
luego añadir"..yo tengo esta costumbre por el
Hno. Juan de la Cruz, que en clase o en los paseos no se
cansaba de ensalzar las obras de Dios".
Estando
en Vals, en el año 1919 cumplió con el Servicio
Militar en Logroño. Estuvo poco más de un
mes.
En
el último trimestre de 1920 estuvo en Liedekerke
(Belgica) haciendo los Ejercicios de San Ignacio y, cuando
volvió se quedo en la casa de formación de
Can Valls donde continuó su labor con los formados
del Juniorado, como profesor, hasta final del curso.
Aqui
estaba de Director el Hno. Juan de Ávila, quien hizo
el informe favorable a la petición del Hno. Juan
de la Cruz para emitir los votos perpetuos:"La vida
religiosa muy edificante del Hno. Juan de la Cruz le hace
merecedor, en mi opinión,de acceder a su petición".
Al
curso siguiente volvió a Valls, y de 1923 a 1927
estuvo en el colegio Cassá de Arenys de Mar.
Había
salido de la escuela de su pueblo natal con unos conocimientos
muy rudimentarios.Ayudado por la gracia supo encontrar a
este problema solución satisfactoria y valiente.Su
piedad profunda, su constancia y una gracia particular iban
a permitirle remontar todos los obstaculos; así que,
durante todos estos años, no dejó de estudiar.La
constancia y la fuerza de voluntad superaron una memoria
poco feliz, logrando en 1928 terminar el Bachillerato (tenía
31 años). Y tres años más tarde ya
tenía el título de Maestro Nacional.No perdió
nunca de vista sus queridos libros.Desprovisto de toda pedantería
y consciente de sus posibilidades,jamás quiso apartarse
de la enseñanza elemental, en la que fue un excelente
profesor.
De
este modo, la más bellas cualidades y la más
constante buena voluntad desplegada en el trabajo de su
formación religiosa por el Hno Juan de la Cruz, llevaron
a los superiores a felicitarse de tan buen reclutamiento,
y a fundar sobre él las mejores esperanzas.
El
colegio de San Gabriel estaba entonces en su pleno apogeo:excelente
profesorado y no digamos en calidad y en número de
alumnos que frecuentaban sus aulas.Basta decir que de puertas
afuera se le tenía por el mejor Centro Educativo
de la Provincia de Tarragona.Los alumnos de Bachillerato
mantenían muy en alto la reputación adquirida,
por sus éxitos en el Instituto Nacional de Tarragona.
Los
de comercio, por su parte, alcanzaban al finalizar los estudios
los mejores puestos en oficinas y puestos relevantes en
entidades bancarias y fabriles.Y hubo que hasta en Barcelona
lograron situarse estupendamente. La Primaria maravillaba
a sus familias por el rápido progreso que veían
en sus pequeños. Por haber estado en él puedo
decir que hasta fuera de la ciudad de Valls pedían
sitio como internos; hablo del año 27. La formación
moral, a base de una disciplina casi espartana y rígida
que yo palpé, complacía a la gran mayoría
de la ciudadanía. Y traigo a colación un ejemplo
vivido: "Un día de fiesta, porque dos muchachos
que hicieron el payaso en la Iglesia, terminada la ceremonia,
el Hno.Onofre Director, los agarro de las orejas y los llevo
por toda la C/Valdrich, contemplados por la gente hasta
el colegio. Hubo quienes aplaudieron. Hoy no se admite ese
proceder, y así vamos.
Regía
la dirección del colegio el Hno. Onofre,de Francia.
Su nombre es sinónimo de piedad, actividad generosa
y rigurosa disciplina.A su lado y como subdirector, actuaba
el Hno.Adrián-José, de la misma nación:
santo varón,perito de Quimica,zahorí sobresaliente.Este
don de buscador de agua le dio un renombre tal que llegó
hasta las Baleares, etc.Hombre de ciencia y virtud. Con
religiosos así y con otros que omitimos el Hno. Juan
de la Cruz se inició sin mucho trabajo, en sus nuevos
cargos de maestro religioso.
Se
le confió los más pequeños, y había
días que el barullo que armaban era tal que ofendía
a las clases vecinas.Ya le avisaban, pero a los pocos días
comenzaba nuevamente el jaleo.El Hno. no tomaba a mal que
se le avisase;él procuraba tener en cuenta las recomendaciones
y sugerencias, ya que lo que deseaba era llegar a ser un
excelente profesor.
El
Hno. Director de vez en cuando pasaba por su clase y sin
que le molestase recogía cuantas indicaciones le
sugería.Lo laudable fue que, al finalizar el curso,
los chavales los proporcionaron el éxito más
rotundo. Satisfecho el Hno.y los padres maravillados de
sus "peques".
Además
de la clase, tuvo otras preocupaciones en la marcha de la
casa.Se le nombró sacristan mayor en acuerdo con
sus gustos y piedad. Su genuflexión era ya de por
si una predicación: digna, solemne, propia de un
hombre de fe.Su jovialidad, sencillez y docilidad conquistaron
el corazón del P. Capellán Mn. Pomes, llegando
a ser dos buenos amigos. A menudo, la Comunidad de Hermanos
se divertía a cuenta de los dos por las jugarretas
infantiles que mutuamente se hacían:las gafas eran
necesarias para la celebración...,busca que busca
en los bolsillos, y Juan ya se las tenía junto al
misal; otra era, la petaca del tabaco,etc.Pero quiero contar
otra y termino: El P.Capellán era muy puntual, hasta
proverbial. Ponía en ello virtud y puntilla de honor.
Sucedió que un día divisó al P. Capellán
un chico del colegio, El Sr. Cura venía al colegio
para la misa.El muchacho,uno de esos traviesos, corrió
al colegio y tocó la campana. El Capellán,
pensando que su reloj le había traicionado,aceleró
la marcha,pensando llegar con retraso.A su llegada se topó
con el Hno. Director que oyó el toque fuera de tiempo
y, al ver al Padre todo sudoroso y jadeante le dijo que
qué pasaba y a qué ese acaloramiento..."El
reloj,que me ha hecho de las suyas". Y daba explicaciones
que no justificaban la sudada matinal. El Hno.le dice:"mire
mi reloj, falta media hora para la misa". Por el hilo
al ovillo, pronto se dieron cuenta de que, sin dudar, la
fechoría no podía ser de otro que del sacristan.Así
que se le amenazó para el caso de repetir la aventura,
y sería con la máxima penitencia.
El
curso 1927-1928 lo pasó en San Sadurní de
Noya. El siguiente fue enviado a Bañolas, volviendo
a estar desde 1929 a 1033 en Arenys de Mar.
Un
curso más, 1933-1934, lo pasó de nuevo en
el colegio de Valls, y al curso siguiente fue nombrado Director
del colegio de Castelló de Ampurias.
Durante
los años que estuvo al frente de este colegio gozó
de gran prestigio en la comarca, lo que enfureció
más aún a las autoridades locales republicanas,
bien conocidas por su anticlericalismo. Por esta razón
hubo de sufrir persecución y hasta la cárcel;
todo lo cual lo soportó con admirable valentía
y paciencia.
Estamos
pues en Castelló de Ampurias. Rige los destinos del
pueblo un alcalde tirando más a comunista que a socialista.¡Menudo
anticlerical!Autentico traga-curas, dotado de un odio hacia
cuanto olía a incienso y sotana clerical...A los
hermanos y a su obra pedagógica no los tragaba ni
en pintura. Los motivos, vete a saber...
La
venganza que le escocía de continuo y el odio que
albergaba en su alma contra la escuela religiosa habían
empezado a manifestarse antes del 18 de Julio del 36. Preparó
pues, como hijo de las tinieblas que era,nuevas maquinaciones
a fin de lograr su criminal intento. Salió para Gerona
a entrevistarse con el Sr. Gobernador para no se que asuntos.
Lo que sí se supo fue que obtuvo de ese señor
la orden del cierre inmediato del Colegio "San Gabriel"
de Castelló y el arresto del Director, quien debía
compadecer ante su tribunal.
Tres
cargos principales se le imputaban. Primero: se le tenía
por un propagandista acérrimo de las antiguas ideas
religiosas que hicieron la desgracia de la Patria y diametralmente
contrarias a las nuevas corrientes tipo Rusia. Segundo:
se le consideraba como un tirano de los hijos del pueblo
cuya conciencia deformaba con sus pamplinas hoy anticuadas
y en desuso. Por fin, su colegio era foco dañino
para los partidos de izqierda en el que se distribuían
folletos y revistas contrarias a la República Española.
Con
el decreto del Sr. Gobernador Civil en la mano, confiado
en él como rodrigón inflexible, el Sr Alcalde
saboreaba el triunfo que tan fácil había obtenido.
Así pues, una mañanita de aquellas en que
no luce el sol para todos, y sin saberlo la ciudad, penetró
sin aviso previo en la escuela acompañado de dos
alguaciles y 5 guardias civiles.Inútil relatar la
sorpresa que se tuvo en el colegio con tal demostración
de fuerzas para un caso tan trivial.
Sin
ningún preámbulo retórico, comunicó
al Hno. Director la orden de detención dictada por
la Autoridad Provincial, previo registro total de la casa.
No se respetó el más mínimo rincón
del edificio, ni siquiera las bajeras y habitaciones particulares
de los Hnos.
A
toda costa debían aparecer las pruebas convincentes
que justificasen los cargos emitidos contra el colegio.
Sin embargo, la presa no aparecía y el Sr. Alcalde
se movía nervioso, inquieto y peligroso para los
curiosos vecinos, quienes se mantenían a prudente
distancia. Por fin, en la sala de profesores, en el fondo
de un cajón encontraron unos pocos ejemplares de
la revista "HOSANNA" que editaban los Jesuitas
en Bilbao, la que era mensual y se les daba a los niños,
socios de la Cruzada Eucarística.
Basta
de registros, exclamó el Sr. Alcalde, al mismo tiempo
que se enjugaba el sudor de la frente. Ya tenemos pruebas
positivas de los manejos políticos de los frailes.
Con gesto de triunfo agarró algunos ejemplares y
presuroso salió a la terraza. A la sombra de las
parras suspiraba gozoso.
Hubo
momentos en que los Hermanos sintieron escalofríos;
sabían que debajo de las revistas había un
viejo revólver ya anticuado comprado cuando la semana
trágica, año 1909, pero que para los efectos
les podía haber traicionado y comprometido. Pocos
atractivos tenía para los tímidos y pacíficos
héroes de este relato. A veces, pocas, lo llevaban
cuando iban a pescar en los paseos por el campo.
Para
olvidar en adelante ese susto y evitar toda clase de dificultades,
dados los tiempos que corrían, balas y revolver disimuladamente
los lanzaron al fondo de un pozo, y que no se hable más.
En prietas les habría metido de ser hallado el viejo
artefacto. ¿Qué más hubiese querido
el Sr. Alcalde?
Feliz
con el hallazgo insospechado de su diligencia policíaca,
el alcalde ordenó al sargentgo poner las esposas
al Hno. Juan de la Cruz y llevárselo maniatado por
la calle central a la perrera municipal. El escarmiento
sería sensacional..., pero el sargento se negó
a ello:"Conozco a mi cliente" - repuso con energía;¡
no se escapará, ya sabe el camino; que vaya solo!"
Mientras
tanto el Sr. Alcalde, ayudado de sus fidelísimos
alguaciles, desalojaba las aulas, mandando a sus casas a
los alumnos del establecimiento. A los Hnos.les ordenó
terminantemente qeu no abandonasen el Colegio. Hecho esto
fijó un gran cartel en la puerta principal para enterar
al público la determinación del Gobernador
Civil de Gerona. De este modo sus deseos, los más
acariciados, se vieron cumplidos. Ya podía con tranquilidad
disfrutar de su triunfo. S e llegó a la cafetería
y, con un buen habano, su aperitivo café-copa...,
a él nada le faltaba..¡Felicidad absoluta!.
Sin
embargo, la Sagrada Escritura nos previene de no envidiar
la dicha de los malos porque es efímera. Y un poeta
añade:"No tengais duda alguna, felicidad suprema
no hay ninguna". Y en los libros Sagrados leemos esto:"Que
el gozo y la alegría tan solo es lo que produce una
conciencia tranquila y un corazón sincero, amigo
de Dios."
Hacia
las dos de la tarde, mientras Bordas de la Cuesta y sus
amigos apuraban las consumiciones y el regustillo por el
éxito logrado, pasó por delante del café
nuestro reo... entre dos guardias civiles, camino dela estación
de autobuses, para coger el que llega a Gerona. A la vista
de su víctima que caminaba tranquilo, alegre... propio
del que nada le remuerde la conciencia. El Alcalde se entristeció
y, tal cual ladrido de perro-lobo, exhaló:"Este
fraile es un sinvergüenza, lo llevan como a criminal
y va sonriendo..."
Muchos
fueron los que a pie del autobús se acercaron al
Hno. para testimoniarle su amistad y recriminar al Alcalde
y comparsa por tal vil persecución y calumnia. Los
guardias eran los primeros en consolarle y animarle a soportar
con resignación tan molesta contrariedad, asegurandole
que en Gerona, personas de alta categoría profesional,se
preocupaban de su causa.
El
Sr. Gobernador, a pesar de sus muchas ocupaciones quiso
esa misma tarde sacar en limpio un asunto que le traía
malhumorado desde hacía mucho. Los cuentos que le
había contado el alcalde Bordas le habían
hecho creer que el Hno. Garrido era un sujeto facineroso
de cuidado. Así que, de improviso, soltó contra
el inocente y como tímido preso una sarta de inventivas...,groserías
y blasfemias tales que anonadaron al buen Hermano Bernardo
Garrido. El encartado, a ejemplo de Jesús ante Pilatos,
no abrió la boca; profundo silencio... roto con su
habitual jaculatoria:"Alabado sea Jesucristo y su Santísima
Madre". Esta oración era su favorita,como rayana
en manía.
El
interrogatorio fue largo, la respuesta invariable. Apurado
su capacidad de resistencia; aburrido, cansado de tener
ante sí a un tal cliente, el Gobernador declaró
el acto terminado. Mandó la puesta en libertad inmediata
del arrestado, revocando al mismo tiempo cuantas providencias
había dictado contra su colegio. Seguidamente,y con
tono de desprecio, hizo saber a los asistentes al acto que
de ninguna manera le incumbía como Gobernador de
la Provincia juzgar a los "minus habens" de la
Provincia... Por favor, señores, no olvideis que
"aqila non capit muscas"(el águila no caza
moscas). Quería decir que el Gobernador de Gerona
no estaba para solucionar pequeños casos.¡Sí,
caso banal,inspirado por el odio, era este en Castelló.
Al
día siguiente por la tarde la pequeña Comunidad
gabrielista recobraba a su jefe y con él la tranquilidad
en el colegio. No fue pequeña la tribulación
padecida, dada la rabia que les tenía los de izquierda.
Muchas cosas tristes pasaban por sus mentes mientras estuvo
preso en Hno. Director. Encerrados y vigilados estaban los
pobres...¡con los aires que corrían por la
república Española! Cualquier cosa podían
esperar, imposible socorro por parte de los amigos Cerraditos
en sus habitaciones...¡Ah, si hubieran estado libres
en la carretera! Ni alcalde ni rojillos les habría
metido baza a correr, Pero las culatas de los alguaciles
les infundían pavor!
Después
de dar gracias al Señor por el feliz desenlace de
la tonta aventura buscada por un indigno personaje que tenía
otros gatos a fustigar, como era el pueblo a mejor gobernar
que no ocuparse en cosas que de por sí marchaban
bien. Los Hermanos siguieron las clases y terminaron el
Curso sin dificultad. Ellos fueron alabados y bendecidos
por los superiores, por haber sido hallados dignos de padecer
por el Evangelio.
En
el retiro espiritual de agosto de ese 34, el Hno. Bernardo
Garrido creyó prudente, y no por temor a futuras
luchas, poner a disposición de los Superiores el
cargo que ostentaba. Achacaba a su falta de pericia y saber
desenvolverse lo sucedido en Castelló. Bernardo pensaba
que un piloto más adiestrado podría evitar
mejor que él los escollos sobre los que podía
haber naufragado la barquilla que gobernaba.
Los
Superiores, enterados y bien enterados de lo acaecido, no
lo entendieron así, si no que confirmaron de pleno
al Hno. en su puesto. Con esta confirmación querían
decir a los demás directores de los colegios que
imitasen al Hno. Bernardo. Modelo de firmeza, prudencia
y conducta religiosa dignas de encomio. Los tiempos requerían
hombres así.
Durante
dos años más pudo trabajar a fondo el Colegio
de San Gabriel en Ampurias. En adelante, su apostolado se
desenvolvería con más libertad por la subida
al poder de los democristianos de Gil Robles, con Franco
en el Ministerio de Guerra, y los radicales de Lerroux.
Ante este cambio, los extremistas de toda Cataluña
se achicaron. Sin embargo, esta agrupación que llamaríamos
de Centro no supo plantar un dique sólido ante los
avances del Frente Popular.
Para
terminar,a guisa de oración fúnebre, insertamos
en estas páginas el espontáneo, piadoso recuerdo
y profundo testimonio de gratitud de los alumnos hacia sus
estimados profesores, caídos al servicio de Dios.
La iniciativa de la celebración de solemnes funerales
en sufragio de sus almas brotó en el corazón
infantil de quienes se consideraban ovejas sin pastor.
Los
pequeños exalumnos del colegio de San Gabriel de
Castelló de Ampurias (Gerona) os pedimos la limosna
de una oración por nuestros tan apreciados y bondadosos
Profesores.
Hermanos:
Juan
de la Cruz ( Director),
nacido
en Ezquerra (Burgos)
Alejandro
ó Rufino Valmala,
nacido
en Ezquerra (Burgos)
Saturnino
o Rafael Armengol,
nacido en S. Gregorio- Gerona.
Que
fueron traidoramente asesinados por los enemigos de Dios
y de la Patria, el 19 de agosto de 1936, en el término
de Figueras.
R.I.P.A
Descansad
en la paz del Señor, santos mártires de Dios,
e interceded por nosotros para que seamos fervorosos cristianos
y excelentes españoles.
NUNCA
OS OLVIDAREMOS
Castelló
de Ampurias, agosto de 1939,-Año de la Victoria.
En
aquellos tiempos en que se perseguía ferozmente la
enseñanza religiosa, nunca tuvo miedo en defender
los derechos y los deberes en este punto tan importante
aunque tuviera que sufrir mucho. El párroco del pueblo
Mosen Frigola, que también fue mártir, le
admiraba por su sentido de apóstol; y así
lo manifestaba, incluso públicamente.
Pronto
comprendió el Hno. Juan de la Cruz que el colegio
de los Hermanos de San Gabriel era el objetivo claro del
Alcalde del pueblo, que como buen republicano anticlerical
no paró hasta conseguir conducirle a la cárcel
local por haber encontrado en el despacho la revista "Hosanna",
editada por los Padres Jesuitas y que estaba dedicada a
los jóvenes.
El
hecho de que el Gobernador interviniera y le sacara de la
cárcel le irritó más. Lo que hizo fue
esperar el momento oportuno para tomar represalias contra
los Hermanos.
Cuando
estallo el Movimiento, el 18 de Julio de 1936, fueron asesinados
varios de los sacerdotes de Castelló, entre ellos
Mosén Frigola, buen amigo de los Hermanos.
Después
de estar refugiado con sus dos Hermanos de Comunidad en
la casa de una familia amiga, trataron de huir hacia Francia
pero, al ser delatados al comité por un joven, fueron
detenidos a la salida de Garriguellas. Y en la madrugada
del 19 de agosto de 1936 fueron segadas sus vidas. Sus cuerpos
yacían insepultos en la cuneta de la Avenida del
Cementerio de Figueras. Fueron inhumados en una fosa común.
Aquel
buen religioso, sencillo, piadoso, trabajador incansable
y fiel observante de la Regla, tenía 39 años
de edad.
Fuente de información
Mártires
Gabrielistas ...50 Peldaños para subir a la Cruz
(pgs.226,227,228,229,230,231,232,233)
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