Nombre Civil:    Bernardo Garrido Vicente

Nombre religioso:   Juan de la Cruz

 

Padres:    Gregorio Garrido e Hipólita Vicente

Nacido en Ezquerra (Burgos) 23-07-1897

Bautizado en Ezquerra (Burgos) 30-07-1897

Confirmado en Belorado (Burgos) 18-06-1899

BIOGRAFÍA

Hijo de los consortes: Sr.Gregorio Garrido y Sra. Hipolita Vicente.

Nace en Ezquerra, del partido de Belorado (Burgos), el 23 de Julio de 1897.

Sus padres de oficio labradores, más bien humildes, pocas tierras y algunos animales. Esa era la hacienda de los Garrido, un vecino más del pueblecito de Ezquerra.

Y como era la costumbre en Castilla, el niño sería bautizado por Don Armando, a los pocos días de nacer; con el bonito nombre de Bernardo, el Dr.Melifluo y vocero incansable de la devoción a María.

Tenía 14 años de edad cuando ingresó en el Juniorato de Canet de Mar (Barcelona).

Su aspecto, muy delgado y alto para la edad que tenía, a primera vista causaba buena impresión. Su risa franca, fácil y ruidosa era indicativo de un corazón libre y abierto y le atrajo pronto la simpatía de sus cohermanos, que buscaban su compañía. Sin malicia y un tanto ingenuo, se encontraba a gusto con todo el mundo.

Sus notas semanales testimonian regularmente unos esfuerzos sostenidos y que, llenándole de alegría, le animaban a perfeccionar día a día su formación intelectual, sin peder ni un ápice de su sencillez y de su modestia.

Sin transición posibe, Bernardo, durante cerca de 10 meses qeu se le hacían muy largos, oirá rezar en francés. Muy poco impacto dejaba en su alma.De esto, muchas veces hemos comentado e inclusive reído.Anoto en caso: En las letanías del Fundador se tenía que decir Bienheureux Pére de Montfort. Y nosotros entendíamos:"Vino Pedro de Montfort; y en el Ave María, en "el Señor esta contigo..."entendiamos así:"la Srta.Verbo está contigo..." Y no digamos en los recreos, que era preciso hablar en "galo".

Mas no veáis que deprisa se chapurreaba en francés.Mutuamente nos corregíamos.

Aprovechaba en los rezos de la capilla, que no entendía, para rezar las oraciones que aprendió de los labios de su madre y también las que le enseñaría don Armando, el Sr. Cura, que tan buen recuerdo conservaba de él.¡EL bueno de don Armando..!

No era poco mérito el asistir cada tarde a la charla que solía dar el Hno. Director en francés...Decidme de los que de cinco palabras cogieran una. Pero así eran aquellos tiempos,y ¡qué religiosos tan bien preparados salieron de un ambiente así!

Han de saber que otra de las cosas que costaba mucho a la naturaleza era la levantada cada mañana a las 4:30 horas, para comenzar la oración a las 5;así que cuando llegaba la cena, el que esto escribe había días que habría escogido la cama antes que la mesa. Pero aquí estamos a los 80 años.

Con los años, al final del Juniorado de Bernardo, se le dio otro rumbo. Separaron a los hispanos que no comprendían bien el francés. En aula aparte se enseñaba en hispano. Así fue cómo Bernardo reconocía su progreso intelectual. Poco a poco se fue esclareciendo este método y pronto iba a llegar en que el frances sería relegado a simple asignatura secundaria. Fue el año 1927 que imprimieron un devocionado para los españoles.En él se hallaba cuanto se necesitaba para el rezo;misa,vía crucis,oración de la mañana y noche, etc.

De Juniorado tuvo poco más de un año, ingresando en el Noviciado dirigido por el Hno. Aloysius. Aquí el Hno. Juan de la Cruz creció muy deprisa en la vida espiritual, volviendose cada vez más dócil a la gracia que le llevaba.

El 2 de febreo de 1914 pronunciaba con todo el fervor de su alma los primeros votos.

Estuvo seis meses en el Escolasticado. Las circustancias de la Gran Guerra, que obligó a varios hermanos de Francia a ir al frente, obligaba también a reemplazarlos con Profesores muy jóvenes. Fue enviado al colegio Valls (Tarragona), donde fue modelo de piedad, de estudio y de regularidad, iniciandose con esfuerzo en su nuevo cargo de Profesor con los niños pequeños, cuya clase tenía alrededor de 60 alumnos. Al acabar el curso, los padres de los niños estaban maravillados de como habían aprendido a leer.

También era sacristán, cosa que concordaba totalmente con sus gustos y con su piedad. Su genuflexión al pasar delante de tabernáculo digna y solemne, era toda una predicación. La juventud del Hermano, junto a su gran docilidad y a su jovialidad, se ganaron pronto el corazón del Capellán, que le profesó una viva simpatía.

Asimismo se le encomendo el Servicio Meteorológico. Todos los meses, sus registros exactos eran enviados a la Comisión Provincial de Tarragona.Con el tiempo,su cultura llamaba la atención por los conocimientos de meteorología que había adquirido: fases de la luna, nombre de las constelaciones, dirección complicada del viento,previsión del tiempo...,sin contar los refranes relacionados con el mismo tema.

Adquirió también la costumbre de comtemplar la naturaleza, de la que gozó hasta el fin de su vida. Encontró en ella un medio còmodo de elevarse hacia Dios.En las clases, sus explicaciones se inspiraron en esta admiración de la naturaleza de un modo tan sencillo y natural que sus alumnos nos quedaban encantados.

En 1945 un exalumno comentaba con un Hermano de San Gabriel la hermosa tarde que hacía y la preciosa puesta de sol mientras viajaban en el tren. Decía el exalumno que durante la Guerra Civil usaba frecuentemente este medio para orar y reflexionar, bien en las trincheras bien en las estepas castellanas o en los jardines floridos de Andalucía,para luego añadir"..yo tengo esta costumbre por el Hno. Juan de la Cruz, que en clase o en los paseos no se cansaba de ensalzar las obras de Dios".

Estando en Vals, en el año 1919 cumplió con el Servicio Militar en Logroño. Estuvo poco más de un mes.

En el último trimestre de 1920 estuvo en Liedekerke (Belgica) haciendo los Ejercicios de San Ignacio y, cuando volvió se quedo en la casa de formación de Can Valls donde continuó su labor con los formados del Juniorado, como profesor, hasta final del curso.

Aqui estaba de Director el Hno. Juan de Ávila, quien hizo el informe favorable a la petición del Hno. Juan de la Cruz para emitir los votos perpetuos:"La vida religiosa muy edificante del Hno. Juan de la Cruz le hace merecedor, en mi opinión,de acceder a su petición".

Al curso siguiente volvió a Valls, y de 1923 a 1927 estuvo en el colegio Cassá de Arenys de Mar.

Había salido de la escuela de su pueblo natal con unos conocimientos muy rudimentarios.Ayudado por la gracia supo encontrar a este problema solución satisfactoria y valiente.Su piedad profunda, su constancia y una gracia particular iban a permitirle remontar todos los obstaculos; así que, durante todos estos años, no dejó de estudiar.La constancia y la fuerza de voluntad superaron una memoria poco feliz, logrando en 1928 terminar el Bachillerato (tenía 31 años). Y tres años más tarde ya tenía el título de Maestro Nacional.No perdió nunca de vista sus queridos libros.Desprovisto de toda pedantería y consciente de sus posibilidades,jamás quiso apartarse de la enseñanza elemental, en la que fue un excelente profesor.

De este modo, la más bellas cualidades y la más constante buena voluntad desplegada en el trabajo de su formación religiosa por el Hno Juan de la Cruz, llevaron a los superiores a felicitarse de tan buen reclutamiento, y a fundar sobre él las mejores esperanzas.

El colegio de San Gabriel estaba entonces en su pleno apogeo:excelente profesorado y no digamos en calidad y en número de alumnos que frecuentaban sus aulas.Basta decir que de puertas afuera se le tenía por el mejor Centro Educativo de la Provincia de Tarragona.Los alumnos de Bachillerato mantenían muy en alto la reputación adquirida, por sus éxitos en el Instituto Nacional de Tarragona.

Los de comercio, por su parte, alcanzaban al finalizar los estudios los mejores puestos en oficinas y puestos relevantes en entidades bancarias y fabriles.Y hubo que hasta en Barcelona lograron situarse estupendamente. La Primaria maravillaba a sus familias por el rápido progreso que veían en sus pequeños. Por haber estado en él puedo decir que hasta fuera de la ciudad de Valls pedían sitio como internos; hablo del año 27. La formación moral, a base de una disciplina casi espartana y rígida que yo palpé, complacía a la gran mayoría de la ciudadanía. Y traigo a colación un ejemplo vivido: "Un día de fiesta, porque dos muchachos que hicieron el payaso en la Iglesia, terminada la ceremonia, el Hno.Onofre Director, los agarro de las orejas y los llevo por toda la C/Valdrich, contemplados por la gente hasta el colegio. Hubo quienes aplaudieron. Hoy no se admite ese proceder, y así vamos.

Regía la dirección del colegio el Hno. Onofre,de Francia. Su nombre es sinónimo de piedad, actividad generosa y rigurosa disciplina.A su lado y como subdirector, actuaba el Hno.Adrián-José, de la misma nación: santo varón,perito de Quimica,zahorí sobresaliente.Este don de buscador de agua le dio un renombre tal que llegó hasta las Baleares, etc.Hombre de ciencia y virtud. Con religiosos así y con otros que omitimos el Hno. Juan de la Cruz se inició sin mucho trabajo, en sus nuevos cargos de maestro religioso.

Se le confió los más pequeños, y había días que el barullo que armaban era tal que ofendía a las clases vecinas.Ya le avisaban, pero a los pocos días comenzaba nuevamente el jaleo.El Hno. no tomaba a mal que se le avisase;él procuraba tener en cuenta las recomendaciones y sugerencias, ya que lo que deseaba era llegar a ser un excelente profesor.

El Hno. Director de vez en cuando pasaba por su clase y sin que le molestase recogía cuantas indicaciones le sugería.Lo laudable fue que, al finalizar el curso, los chavales los proporcionaron el éxito más rotundo. Satisfecho el Hno.y los padres maravillados de sus "peques".

Además de la clase, tuvo otras preocupaciones en la marcha de la casa.Se le nombró sacristan mayor en acuerdo con sus gustos y piedad. Su genuflexión era ya de por si una predicación: digna, solemne, propia de un hombre de fe.Su jovialidad, sencillez y docilidad conquistaron el corazón del P. Capellán Mn. Pomes, llegando a ser dos buenos amigos. A menudo, la Comunidad de Hermanos se divertía a cuenta de los dos por las jugarretas infantiles que mutuamente se hacían:las gafas eran necesarias para la celebración...,busca que busca en los bolsillos, y Juan ya se las tenía junto al misal; otra era, la petaca del tabaco,etc.Pero quiero contar otra y termino: El P.Capellán era muy puntual, hasta proverbial. Ponía en ello virtud y puntilla de honor. Sucedió que un día divisó al P. Capellán un chico del colegio, El Sr. Cura venía al colegio para la misa.El muchacho,uno de esos traviesos, corrió al colegio y tocó la campana. El Capellán, pensando que su reloj le había traicionado,aceleró la marcha,pensando llegar con retraso.A su llegada se topó con el Hno. Director que oyó el toque fuera de tiempo y, al ver al Padre todo sudoroso y jadeante le dijo que qué pasaba y a qué ese acaloramiento..."El reloj,que me ha hecho de las suyas". Y daba explicaciones que no justificaban la sudada matinal. El Hno.le dice:"mire mi reloj, falta media hora para la misa". Por el hilo al ovillo, pronto se dieron cuenta de que, sin dudar, la fechoría no podía ser de otro que del sacristan.Así que se le amenazó para el caso de repetir la aventura, y sería con la máxima penitencia.

El curso 1927-1928 lo pasó en San Sadurní de Noya. El siguiente fue enviado a Bañolas, volviendo a estar desde 1929 a 1033 en Arenys de Mar.

Un curso más, 1933-1934, lo pasó de nuevo en el colegio de Valls, y al curso siguiente fue nombrado Director del colegio de Castelló de Ampurias.

Durante los años que estuvo al frente de este colegio gozó de gran prestigio en la comarca, lo que enfureció más aún a las autoridades locales republicanas, bien conocidas por su anticlericalismo. Por esta razón hubo de sufrir persecución y hasta la cárcel; todo lo cual lo soportó con admirable valentía y paciencia.

Estamos pues en Castelló de Ampurias. Rige los destinos del pueblo un alcalde tirando más a comunista que a socialista.¡Menudo anticlerical!Autentico traga-curas, dotado de un odio hacia cuanto olía a incienso y sotana clerical...A los hermanos y a su obra pedagógica no los tragaba ni en pintura. Los motivos, vete a saber...

La venganza que le escocía de continuo y el odio que albergaba en su alma contra la escuela religiosa habían empezado a manifestarse antes del 18 de Julio del 36. Preparó pues, como hijo de las tinieblas que era,nuevas maquinaciones a fin de lograr su criminal intento. Salió para Gerona a entrevistarse con el Sr. Gobernador para no se que asuntos. Lo que sí se supo fue que obtuvo de ese señor la orden del cierre inmediato del Colegio "San Gabriel" de Castelló y el arresto del Director, quien debía compadecer ante su tribunal.

Tres cargos principales se le imputaban. Primero: se le tenía por un propagandista acérrimo de las antiguas ideas religiosas que hicieron la desgracia de la Patria y diametralmente contrarias a las nuevas corrientes tipo Rusia. Segundo: se le consideraba como un tirano de los hijos del pueblo cuya conciencia deformaba con sus pamplinas hoy anticuadas y en desuso. Por fin, su colegio era foco dañino para los partidos de izqierda en el que se distribuían folletos y revistas contrarias a la República Española.

Con el decreto del Sr. Gobernador Civil en la mano, confiado en él como rodrigón inflexible, el Sr Alcalde saboreaba el triunfo que tan fácil había obtenido. Así pues, una mañanita de aquellas en que no luce el sol para todos, y sin saberlo la ciudad, penetró sin aviso previo en la escuela acompañado de dos alguaciles y 5 guardias civiles.Inútil relatar la sorpresa que se tuvo en el colegio con tal demostración de fuerzas para un caso tan trivial.

Sin ningún preámbulo retórico, comunicó al Hno. Director la orden de detención dictada por la Autoridad Provincial, previo registro total de la casa. No se respetó el más mínimo rincón del edificio, ni siquiera las bajeras y habitaciones particulares de los Hnos.

A toda costa debían aparecer las pruebas convincentes que justificasen los cargos emitidos contra el colegio. Sin embargo, la presa no aparecía y el Sr. Alcalde se movía nervioso, inquieto y peligroso para los curiosos vecinos, quienes se mantenían a prudente distancia. Por fin, en la sala de profesores, en el fondo de un cajón encontraron unos pocos ejemplares de la revista "HOSANNA" que editaban los Jesuitas en Bilbao, la que era mensual y se les daba a los niños, socios de la Cruzada Eucarística.

Basta de registros, exclamó el Sr. Alcalde, al mismo tiempo que se enjugaba el sudor de la frente. Ya tenemos pruebas positivas de los manejos políticos de los frailes. Con gesto de triunfo agarró algunos ejemplares y presuroso salió a la terraza. A la sombra de las parras suspiraba gozoso.

Hubo momentos en que los Hermanos sintieron escalofríos; sabían que debajo de las revistas había un viejo revólver ya anticuado comprado cuando la semana trágica, año 1909, pero que para los efectos les podía haber traicionado y comprometido. Pocos atractivos tenía para los tímidos y pacíficos héroes de este relato. A veces, pocas, lo llevaban cuando iban a pescar en los paseos por el campo.

Para olvidar en adelante ese susto y evitar toda clase de dificultades, dados los tiempos que corrían, balas y revolver disimuladamente los lanzaron al fondo de un pozo, y que no se hable más. En prietas les habría metido de ser hallado el viejo artefacto. ¿Qué más hubiese querido el Sr. Alcalde?

Feliz con el hallazgo insospechado de su diligencia policíaca, el alcalde ordenó al sargentgo poner las esposas al Hno. Juan de la Cruz y llevárselo maniatado por la calle central a la perrera municipal. El escarmiento sería sensacional..., pero el sargento se negó a ello:"Conozco a mi cliente" - repuso con energía;¡ no se escapará, ya sabe el camino; que vaya solo!"

Mientras tanto el Sr. Alcalde, ayudado de sus fidelísimos alguaciles, desalojaba las aulas, mandando a sus casas a los alumnos del establecimiento. A los Hnos.les ordenó terminantemente qeu no abandonasen el Colegio. Hecho esto fijó un gran cartel en la puerta principal para enterar al público la determinación del Gobernador Civil de Gerona. De este modo sus deseos, los más acariciados, se vieron cumplidos. Ya podía con tranquilidad disfrutar de su triunfo. S e llegó a la cafetería y, con un buen habano, su aperitivo café-copa..., a él nada le faltaba..¡Felicidad absoluta!.

Sin embargo, la Sagrada Escritura nos previene de no envidiar la dicha de los malos porque es efímera. Y un poeta añade:"No tengais duda alguna, felicidad suprema no hay ninguna". Y en los libros Sagrados leemos esto:"Que el gozo y la alegría tan solo es lo que produce una conciencia tranquila y un corazón sincero, amigo de Dios."

Hacia las dos de la tarde, mientras Bordas de la Cuesta y sus amigos apuraban las consumiciones y el regustillo por el éxito logrado, pasó por delante del café nuestro reo... entre dos guardias civiles, camino dela estación de autobuses, para coger el que llega a Gerona. A la vista de su víctima que caminaba tranquilo, alegre... propio del que nada le remuerde la conciencia. El Alcalde se entristeció y, tal cual ladrido de perro-lobo, exhaló:"Este fraile es un sinvergüenza, lo llevan como a criminal y va sonriendo..."

Muchos fueron los que a pie del autobús se acercaron al Hno. para testimoniarle su amistad y recriminar al Alcalde y comparsa por tal vil persecución y calumnia. Los guardias eran los primeros en consolarle y animarle a soportar con resignación tan molesta contrariedad, asegurandole que en Gerona, personas de alta categoría profesional,se preocupaban de su causa.

El Sr. Gobernador, a pesar de sus muchas ocupaciones quiso esa misma tarde sacar en limpio un asunto que le traía malhumorado desde hacía mucho. Los cuentos que le había contado el alcalde Bordas le habían hecho creer que el Hno. Garrido era un sujeto facineroso de cuidado. Así que, de improviso, soltó contra el inocente y como tímido preso una sarta de inventivas...,groserías y blasfemias tales que anonadaron al buen Hermano Bernardo Garrido. El encartado, a ejemplo de Jesús ante Pilatos, no abrió la boca; profundo silencio... roto con su habitual jaculatoria:"Alabado sea Jesucristo y su Santísima Madre". Esta oración era su favorita,como rayana en manía.

El interrogatorio fue largo, la respuesta invariable. Apurado su capacidad de resistencia; aburrido, cansado de tener ante sí a un tal cliente, el Gobernador declaró el acto terminado. Mandó la puesta en libertad inmediata del arrestado, revocando al mismo tiempo cuantas providencias había dictado contra su colegio. Seguidamente,y con tono de desprecio, hizo saber a los asistentes al acto que de ninguna manera le incumbía como Gobernador de la Provincia juzgar a los "minus habens" de la Provincia... Por favor, señores, no olvideis que "aqila non capit muscas"(el águila no caza moscas). Quería decir que el Gobernador de Gerona no estaba para solucionar pequeños casos.¡Sí, caso banal,inspirado por el odio, era este en Castelló.

Al día siguiente por la tarde la pequeña Comunidad gabrielista recobraba a su jefe y con él la tranquilidad en el colegio. No fue pequeña la tribulación padecida, dada la rabia que les tenía los de izquierda. Muchas cosas tristes pasaban por sus mentes mientras estuvo preso en Hno. Director. Encerrados y vigilados estaban los pobres...¡con los aires que corrían por la república Española! Cualquier cosa podían esperar, imposible socorro por parte de los amigos Cerraditos en sus habitaciones...¡Ah, si hubieran estado libres en la carretera! Ni alcalde ni rojillos les habría metido baza a correr, Pero las culatas de los alguaciles les infundían pavor!

Después de dar gracias al Señor por el feliz desenlace de la tonta aventura buscada por un indigno personaje que tenía otros gatos a fustigar, como era el pueblo a mejor gobernar que no ocuparse en cosas que de por sí marchaban bien. Los Hermanos siguieron las clases y terminaron el Curso sin dificultad. Ellos fueron alabados y bendecidos por los superiores, por haber sido hallados dignos de padecer por el Evangelio.

En el retiro espiritual de agosto de ese 34, el Hno. Bernardo Garrido creyó prudente, y no por temor a futuras luchas, poner a disposición de los Superiores el cargo que ostentaba. Achacaba a su falta de pericia y saber desenvolverse lo sucedido en Castelló. Bernardo pensaba que un piloto más adiestrado podría evitar mejor que él los escollos sobre los que podía haber naufragado la barquilla que gobernaba.

Los Superiores, enterados y bien enterados de lo acaecido, no lo entendieron así, si no que confirmaron de pleno al Hno. en su puesto. Con esta confirmación querían decir a los demás directores de los colegios que imitasen al Hno. Bernardo. Modelo de firmeza, prudencia y conducta religiosa dignas de encomio. Los tiempos requerían hombres así.

Durante dos años más pudo trabajar a fondo el Colegio de San Gabriel en Ampurias. En adelante, su apostolado se desenvolvería con más libertad por la subida al poder de los democristianos de Gil Robles, con Franco en el Ministerio de Guerra, y los radicales de Lerroux. Ante este cambio, los extremistas de toda Cataluña se achicaron. Sin embargo, esta agrupación que llamaríamos de Centro no supo plantar un dique sólido ante los avances del Frente Popular.

Para terminar,a guisa de oración fúnebre, insertamos en estas páginas el espontáneo, piadoso recuerdo y profundo testimonio de gratitud de los alumnos hacia sus estimados profesores, caídos al servicio de Dios. La iniciativa de la celebración de solemnes funerales en sufragio de sus almas brotó en el corazón infantil de quienes se consideraban ovejas sin pastor.

Los pequeños exalumnos del colegio de San Gabriel de Castelló de Ampurias (Gerona) os pedimos la limosna de una oración por nuestros tan apreciados y bondadosos Profesores.

Hermanos:

Juan de la Cruz ( Director),

nacido en Ezquerra (Burgos)

Alejandro ó Rufino Valmala,

nacido en Ezquerra (Burgos)

Saturnino o Rafael Armengol,

nacido en S. Gregorio- Gerona.

Que fueron traidoramente asesinados por los enemigos de Dios y de la Patria, el 19 de agosto de 1936, en el término de Figueras.

R.I.P.A

Descansad en la paz del Señor, santos mártires de Dios, e interceded por nosotros para que seamos fervorosos cristianos y excelentes españoles.

NUNCA OS OLVIDAREMOS

Castelló de Ampurias, agosto de 1939,-Año de la Victoria.

En aquellos tiempos en que se perseguía ferozmente la enseñanza religiosa, nunca tuvo miedo en defender los derechos y los deberes en este punto tan importante aunque tuviera que sufrir mucho. El párroco del pueblo Mosen Frigola, que también fue mártir, le admiraba por su sentido de apóstol; y así lo manifestaba, incluso públicamente.

Pronto comprendió el Hno. Juan de la Cruz que el colegio de los Hermanos de San Gabriel era el objetivo claro del Alcalde del pueblo, que como buen republicano anticlerical no paró hasta conseguir conducirle a la cárcel local por haber encontrado en el despacho la revista "Hosanna", editada por los Padres Jesuitas y que estaba dedicada a los jóvenes.

El hecho de que el Gobernador interviniera y le sacara de la cárcel le irritó más. Lo que hizo fue esperar el momento oportuno para tomar represalias contra los Hermanos.

Cuando estallo el Movimiento, el 18 de Julio de 1936, fueron asesinados varios de los sacerdotes de Castelló, entre ellos Mosén Frigola, buen amigo de los Hermanos.

Después de estar refugiado con sus dos Hermanos de Comunidad en la casa de una familia amiga, trataron de huir hacia Francia pero, al ser delatados al comité por un joven, fueron detenidos a la salida de Garriguellas. Y en la madrugada del 19 de agosto de 1936 fueron segadas sus vidas. Sus cuerpos yacían insepultos en la cuneta de la Avenida del Cementerio de Figueras. Fueron inhumados en una fosa común.

Aquel buen religioso, sencillo, piadoso, trabajador incansable y fiel observante de la Regla, tenía 39 años de edad.


Fuente de información

Mártires Gabrielistas ...50 Peldaños para subir a la Cruz (pgs.226,227,228,229,230,231,232,233)

arriba

volver


Nombre Civil:    Rufino Valmala Uzquiza

Nombre religioso:    Alejandro

 

Padres:    Frutos Valmala y Rosalía Uzquiza

Nacido en Ezquerra (Burgos) 07-04-1913

Bautizado en Ezquerra (Burgos) 13-04-1913

Confirmado en San Vicente de Montalt (Barcelona) 19-11-1926

BIOGRAFÍA

Hijo de los consortes Sr. Frutos Valmala y Sra.Rosalía Uzquiza.

Nace el 7 de abril de 1913 en Ezquerra (Burgos).

Don Armando Parroco de Ezquerra, debió influir notablemente para que este joven fuera al instituto de los Hermanos de San Gabriel.Este sacerdote conocia bien a los Hermanos,porque ya habia enviado a otros jóvenes del pueblo a dicho instituto.

Ingreso en e Juniorato de Can Valls( Caldetas, Barcelona) en 1925,siendo su Reclutador el Hno. Juan de Dios, muy conocido de Don Armando.

Ya desde joven mostró ser un apersona con buen espiritu de familia y aplicado.

Hace su profesión religiosa en 1930, bajo la tutela del Maestro de noviciosHno. Cyprius, quien da de él esta escueta nota en el año 1929:Serio, aplicado, buen espiritu de familia. Desea mucho ser buen religioso"

Tenia porte de ser joven aristocrático, un perfil casoi estilizado,pero rodeado de un nimbo de espiritualidad peculiar.

En 1931, ya el final del Escolasticado, el Director del mismo Hno.Adrián José dice:"Es piadoso y aplicado a pesar de que los resultados de su trabajo no corresponden a los esfuerzos. Soy favorable a su demanda de renovación de votos"

El 29 de octubre de 1931, después de año y medio de Escolasticado,el Hno. Alejandro recibe su primara obediencia y es enviado como Profesor al colegio Modolell de Viladecans(Barcelona), donde permaneció durante tres cursos.Aquí estuvo encargado del las clases de los párvulos.Los niños de la primera clase lo reciben con aplausos aunque con cierto recelo,ya que no saben cual sera su trato. el Hno. Director, el francés Augusto- José,le encaminaba a dar sus primeros ensayos de pedagogo.

Su forma de ser su piedad entrega y conducta general dieron plena satisfaccióna los Superiores y a las familias de los alumnos.

Como en una nota lo indica su Director en 1932, el Hno. Augusto José:" El Hno. Alejandro da plena satisfacción como religioso y como educador". Y al año siguiente, el consejo Provincial le admitieron a pronuciar sus votos por tres años el 6 de agosto de 1933. Con motivo de la emisión de votos trienales, el mismo Director vuelve a darle la una nota favorable "El Hno. Alejandro lleva una vida religiosa regular;se ocupa bien de su clase y de sus estudios."

Para el curso 1934-1935 es trasladado al colegio Sagrado Corazón de San Adrián de Besós(Barcelona).

Con mucha pena tiene que dejar el colegio y la compañía de sus cohermanos para ingresar en el cuartel y cumplir su año de mili.Tuvo mucha suerte, ya que le tocó hacerlo en Zaragoza, a la sombra del Pilar,y por lo visto una vez jurada la bandera obtiene gracia especial.No sabemos que jefe militar le concedio el permiso de ir a pernoctaral Colegio de los H.H. Corazonistas.¡Yo qué sé de esto; vaya merced que consiguió!, si consideramos que los Camaradasde la Republica pasaron el rasero y nivelaron, denegando privilegios a las gentes de Iglesia e incluso las ventajas del clásico sorteo.Decían que en España tan solo debía haber una sola clase de ciudadanos: iguales,libres y conscientes; o sea, todos gente de a pie.

La suerte del Hno. era envidiable. Los Hermanos Corazonistas tuvieron toda clase de atenciones cual si formara parte de su comunidad. Posiblemente hasta prestaría algún servicio en un colegio tan grande. Por su parte, el Hno. Alejandro dio señales de su seria formación religiosa: piadoso y siempre alegre. Un día pasó por Zaragoza el Hno. Estanislao, recién nombrado Provincial de España y tuvo la agradable noticia de oír de los Hnos. elogios muy laudatorios sobre la buena conducta del militar; y añadieron una cosa que le gustó mucho a nuestro Superior: Oyó decir que San Gabriel era de las Congregaciones que mejor educaba a sus formados."Si Uds. creen que es así, Bendito sea Dios".

El Hno. Alejandro se conportaba como un buen religioso. Seguía los actos comunitarios en lo posible y oía misa en el Pilar. Por las tardes, terminada su jornada de cuartel, se iba a visitar el Stmo. en la capilla de la Madre Rafols. Tenía mucha veneración a esta santa monja. Tres caminos tenía para recorrer: El Colegio, el Pilar y el Cuartel. Estudiaba cuanto podía para ir avanzando en la consecución del Título de Magister.

"No hemos recibido más que elogios de la conducta verdaderamente edificante del Hno. Alejandro durante su servicio militar. Ama su vocación, es piadoso y tiene buen espíritu de familia"; así se expresaba en una nota el Provincial, Hno. Estanislao.

Terminado su deber para con la Patria vuelve con gran alegría a Can Valls y, tras mes y medio de descanso, la Obediencia lo destina al colegio Castelló de Ampurias, cerca de Figueras. Allí encontrará a su coetáneo Juan de la Cruz o Vicente Garrido Bernardo, que era el Director de la escuela, en compañía de otro Hno. natural de aquella región. Los tres formaban la Comunidad. Era el claustro de profesores. La población los estimaba por su labor pedagógica.Sin embargo, no todos los vecinos pensaban de ellos así, tal como lo van Uds. a ver.

En 1936 se encontraba en Castelló de Ampurias, donde los Hermanos sufrieron mucho por la persecución encarnizada del alcalde anticlerical y celoso defensor del Frente Popular.

El 23 de Julio, el comité revolucionario inició con sigilo, a fin de coger a todos los de sotana en su propio nido. El primero fue el vicario o segundo cura del al Parroquia Don Luís Frigola que,además, era de capellán de los Hnos. Lo cazaron por la tarde y, encerrado en una salita del hospital, allí estaba medio muerto a garrotazos el capellán del Asilo"Durán". Al anochecer, las balas segaron las dos vidas: dos mártires al cielo, a recibir la palma de su Maestro.

Otros sacerdotes,avisados a tiempo, se escondieron en casas de amigos. Lo propio hicieron los gabrielistas, pues una buena señora corrió al colegio y dio aviso a los Hermanos del arresto de Don Luís Frigola y comunicarles las perversas intenciones de la chusma. Gracias a esta buena alma, de lo contrario los habrían cogido en el colegio esa misma noche.

Poco antes de incendiar el colegio salieron y se refugiaron en la casa de en frente, que era la del médico.

En la callejuela vecina se dejaban oír las carcajadas estrepitosas de la chusma burlona y rabiosa,la que se frotaba las manos de antemano por el gozo diabólico al pensar qeu los iban a atrapar distraídos en su propio nido.¡Desengaño amargo!La escuela estaba vacía, y nadie para darles razón de los moradores. Llamaron a la cocinera y, a las preguntas que la hicieron aseguró, por todos los dioses falsos de los rojos,"que no sabía nada y menos donde podían estar; es más cuando me avisaron que viniera me estaba preparando para venir a la escuela a prepararles la cena".

Los milicianos, con cierto reparo, se los creyeron y como era del bajo pueblo y por lo mismo de los suyos, hasta la dieron un pase para poder entrar en el colegio y sacar cuanto le pareciera bueno y sus propios enseres. Dígase enseguida que supo servirse a las mil maravillas de este permiso, arrancado con tanta astucia,habilidad y diplomacia.

Por mucho tiempo se verán en las principales mercerías de la villa, colocados entre otros artículos,jabones,botellas de agua de colonia y otros artículos ordinarios sin saber la procedencia.Se Vendían, y las gentes ignoraban que eran del colegio.En la villa habia mucha gente que apreciaba a los Hnos.y les obsequiaban con estas cosas.

No tardó el médico en recibir la visita de los rojos, que le preguntaban por los furtivos. El Doctor tuvo que responder a las indiscretas preguntas de los endemoniados esbirros.Seguro con el secreto profesional, negó con insistencia haber cobijado a ningún fascista. Rogóles con insistencia de constatar acto seguido la verdad, practicando un minucioso registro en su domicilio.Los milicianos dieron credulidad a los dicho por el médico y se fueron. Entre tanto, acurrucados los tres en un rincón del gallinero y tapados por una cortina de girasoles y otras flores,atentos al oído y ojo avizor, permanecían en el más sepulcral silencio.

Loa Hnos. meditaban en serio el moso de escapar y cambiar de lugar los más pronto posible. Eran jóvenes y, electrizados por el miedo, nada se les oponía a saltar el muro y veloces correr,ampardos por las primeras sombras de la noche, y llegar a casa de la Sra. Rosa, la anciana sirvienta del Sr.cura que la dejo sola guardando la vieja casita. En esto, el muy venerable sacerdote se lanzó a la calle, salió de la villa y caminó 150 Kms. y fue a ingresar en la carcel Modelo de Barcelona. A su edad avanzada(70 años) se hizo una larga caminata, tras mil peripecias.

Temblorosos se presentaron en casa del cura fugitivo...¡ Pobre Rosa!Palideció, sintio sudores de agonía por todo su cuerpo, se sento para tomar aliento y, por fin, fijó sus llorosos ojos en los tres visitantes nocturnos. Se reconocieron y sin más, se comprendieron del todo.En la vida hay silencios elocuentes.¡Éste era uno de tantos!

Los Hnos. el instante vieron que el peligro, en vez de alejarse, lo tenía más cerca.La angustia les oprimía el corazón. El peligro enervaba su imaginación. La buena Mamá del cielo velaba sobre ellos..."Sed a perículis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et Benedicta" iba a escuchar aún. Plegaria que todos los días le rezaban con mucho fervor.

Dos personas que desde antiguo estaban muy vinculadas al colegio estimaban mucho a los Hnos. Gabrielistas. Eran la Srta. Sofía Mayor y la Sra. Piedad Frigola de Riera. Esta vió como se llevaron a su tío Luis Frigola, adivinó toda la magnitud de la tragedia que comenzada en la villa y mandó sin tardanza aviso a los Hnos. del peligro que les amenazaba. Ella desde su tienda-mercería, iba siguiendo los acontecimientos paso a paso por las charlas de las personas que iban a comprar.

Sin que los notaran, la Sra. Piedad escuchaba las diferentes conversaciones. Las rojillas daban el parabién a los actos bandálicos de los marxistas; las otras se dolían de actos tan sacrílegos.La Sra. Piedad no perdía un punto. La tras-tienda era lugar a propósito para comentarlas.

Anotemos de paso un detalle muy edificante y alentador. Mientras duró la persecución comunista, en casa de la Sra. Piedad se hacían hostias para la misa, a pesar de la vigilancia de los milicianos y se las pasaban a un sacerdote muy anciano y ciego a quien los rojos le perdonaron la vida. De este modo, como en los primeros tiempos de las catacumbas, se comulgaba en siguilo.Que yo sepa nadie delató este acto piadoso.

El 23 de Julio, por la tarde de este día nefasto, la sobrina se enteró del vil y salvaje asesinato de su tío Luís y de la precaria situación delos Hermanos. Cual la mujer fuerte de la Biblia, salió animosa a socorrerles.Su amiga de infancia y de siempre, la Srta. Sofía, puesta al corriente de sus proyectos, ofreció sin titubear para nuestros fugitivos un gran inmueble desocupado que poseía cerca del refugio provisional en el que se hallaban. El traspaso se hizo con todo sigilo y no ocurrió nada.

La Srta. Sofía, como propietaria del edificio hizo de enlace sin levantar la más mínima sospecha quisquillosa de los vecinos, entre ellos la Sra. Piedad Frigola, la cual tomó por su cuenta los gastos de la manutención.

A partir de este momento y hasta el 17 de Agosto, podrá verse cada tarde a las Srta. Sofía con su cestito en el brazo repleto de alimentos seleccionados por la Srta. Piedad visitar el inmueble y llevar los alimentos y el consuelo a los religiosos acosados. Sofía depositaba los víveres y charlaban un poco; les contaba lo que se oía en la calle. A continuación daba una vueltecita por la huerta y recogía enla cestita la legumbre que necesitaba para el día. De este modo de obrar nadie podía sospechar de las idas y venidas al edificio-huerta;más bien sólo podían pensar que en él tendría animalitos, gallinas,etc.Y es de pensar que ella mostraría a la vuelta las legumbres, tomates,lechugas,etc.Nadie la preguntó qué llevas o qué traes.

La Srta. Sofía Mayor fue por lo tanto el único testigo de la vida de nuestros Hnos.en el espacio de cerca de cuatro semanas, que los estuvo alimentando y consolando. Su testimonio es y tiene para nosotros un valor de la mayor importancia y merece que se transcriba textualmente en nuestras Crónicas para las sucesivas generaciones, que no conocieron los acontecimientos.

Segun cuenta ella:"los Hnos. se instalaron por su propia iniciativa y para mayor seguridad en el segundo piso del inmueble, por ser el más aislado. Estaban pálidos, decaidos, nerviosos; casi no hablaban y si los hacían era en voz bajita.Los vecinos eran su peligro. Sabían por experiencia que los muros oyen...Por el piso andaban descalzos y, siempre que los vi, llevaban el rosario en la mano. La mayor parte del tiempo lo pasaban rezando".

"Me pedían con ansiedad sobre lo que pasaba en España y en la ciudad.Satisfacía su legítima curiosidad lo mejor que podía. Les contaba cuanto retenía de las "charlas"- por radio- del general Queipo de Llano. Esto les daba esperanzas y les hacía ver el horizonte más claro, viendo cerca la liberación".

El Hno. Director no encontraba palabras para agradecer tanta generosidad que decía les prestaba;me prometía la ayuda constante de sus oraciones y la de sus compañeros. A las frases de aliento que les dirigía al despedirme, respondía siempre con la suya invariable por lo demás, probando de acompañarla con una sonrisa muy disimulada: "Gracias...gracias Señorita; como Dios quiera y su Santísima Madre"!

Cansados del encierro por el peligro que allí corrian, tanto ellos como las familias amigas que los guardaban, organizaron su evasión despidiéndose de su bienhechora, emocionados, con el rosario en la mano y con estas palabras de despedida:"Hasta el Cielo, Muchas gracias por su ayuda y cariño. Tal vez, algún día, se lo pagaremos desde el cielo".

Intentaban pasar a Francia a pie, atravesando los Pirineos, pero fueron detenidos a la salida de Garriguellas por una patrulla anarquista. Fueron apresados y llevados a la cárcel de Figueras, y en la madrugada del 19 de agosto asesinados en una cuneta a pocos metros del cementerio. Poco después fueron arrojados sus cuerpos a la fosa común.

El Hno. Alejandro tenía 23 años de edad.


Fuente de información

Mártires Gabrielistas ...50 Peldaños para subir a la Cruz (pgs.221,222,223,224,225)

arriba